PUBLICIDADError, el grupo no existe! Compruebe la sintaxis! (ID: 1)

Apuntes otoñales sobre las exposiciones de Madrid

15 octubre, 2015

En mi reciente paso por Madrid, que coincidió con Apertura (la inauguración conjunta de muchas galerías para abrir la nueva temporada) y la tercera edición de la feria de arte contemporáneo Summa, dediqué algunos días a visitar varios espacios expositivos de la ciudad. Y anoté un puñado de muestras sobresalientes de este comienzo de otoño. Por supuesto, como se dice en España, no están todos los que son pero sí que son todos los que están.

La primera de ellas, Vivian Maier: portrait (self) portrait, ya se ha clausurado. Pero cabe recordarla, ya que nos ofrece la posibilidad de evocar el romancesco caso de Vivian Maier (Nueva York, 1926 – Chicago, 2009), fotógrafa norteamericana, cuya misteriosa historia personal y cuyo éxito artístico parecen ser el fruto de una novela ingeniosa. Asimismo, hablar de esta exposición relámpago -un pop up largo que duró poco más de dos semanas (del 9 al 26 de septiembre)- nos permite hablar bien de una galería nómada, Espacio Bernal, que organizó la que fue una auténtica joya y que fue todo un lujo poder llegar a ver. ¡Chapeau!

Presentada en un espacio alquilado adrede en calle Libertad 21, la muestra se componía de treinta fotografías y un vídeo en 8mm realizados por Maier en las calles de Chicago en los años cincuenta, sesenta y setenta del siglo pasado (algunas obras son sin fecha). El proyecto se llevó a cabo en colaboración con la galería Howard Greenberg de Nueva York y John Maloof, el gran artífice del éxito póstumo de la artista y de su meteórica consagración. Gracias a él, Maier, quien hace menos de una década era todavía una perfecta desconocida, pasó a convertirse, en muy poco tiempo, en una de las fotógrafas estadounidenses más interesantes del siglo XX. Su trabajo ha sido comparado con el de leyendas de la fotografía como Harry Callahan, Diane Arbus, Robert Frank, Lisette Model, Weegee o Helen Levitt entre otros. La historia de la increíble fortuna artística de Maier se puede conocer, con abundancia de detalles, a través de la página web creada por el mismo Maloof. En extrema síntesis: en 2007 Maloof compró, en una subasta de Chicago, por menos de cuatrocientos dólares, más de cien mil negativos y muchas decenas de carretes sin revelar realizados, a lo largo de su vida, por una cierta señora Maier, ex niñera fallecida en 2009, con ochenta y tres años, en absoluta soledad y pobreza. Este descubrimiento se convirtió en Estados Unidos en un caso mediático clamoroso, por la gran calidad que la crítica y el público le reconocieron al trabajo de Maier. Hoy en día, la Maloof Collection trabaja para sistematizar, conservar y difundir el archivo de Vivian Maier, organizando exposiciones y ediciones de libros. Maloof es también codirector, junto con Charlie Siskelde, del documental Finding Vivian Maier (2014), que actualmente está recibiendo numerosos reconocimientos en todo el mundo.

Hablando de exposiciones de fotografía en Madrid, no podemos dejar de mencionar la magnífica monográfica de Josef Koudelka (Boskovice, 1938) que la Fundación Mapfre acoge hasta el próximo 29 de noviembre, en su sala expositiva situada en calle Bárbara de Braganza 13. Se trata de la retrospectiva más completa y profundizada que se le haya dedicado hasta la fecha a este fotógrafo checo, nacionalizado francés. Ingeniero de formación, desde 1969 Koudelka es miembro de la agencia Magnum Photos (anécdota: Koudelka puede presumir de ser el único colaborador de la agencia que nunca ha aceptado un encargo). En esta exposición se presentan más de ciento cincuenta obras, que repasan la larga trayectoria del fotógrafo, desde los inicios experimentales, a finales de los años cincuenta, hasta las monumentales panorámicas realizadas recientemente; pasando por sus series más conocidas, como Gitanos, Invasión o Exilios entre otras. Una vez más, hay que agradecer a la Fundación Mapfre por su excelente labor de investigación, producción y divulgación (gratuita) del trabajo de grandes protagonistas de la historia de la fotografía poco conocidos en España o que todavía no han tenido una exposición importante en este país. Como siempre, imponente, denso, riguroso y, cómo no, placentero a los sentidos de la vista, del tacto y del olfato es el catálogo que se ha editado con ocasión de la muestra.

Otra exposición merecedora de gran atención, y pasamos así a hablar de pintura, es El oso y el roble, la segunda individual de Santiago Ydañez (Jaén, 1969) en La New Gallery. Compuesta por obras de diferentes formatos y sobre distintos soportes, como el lienzo o la tela sobre cajas de cubertería, esta emocionante muestra se puede ver hasta el 21 de noviembre. Las obras presentadas están inspiradas en el libro El mundo de ayer. Memorias de un europeo, escrito por Stefan Zweig en sus últimos años de exilio, poco antes de suicidarse, y publicado póstumo en Estocolmo en 1942. En este libro el escritor vienés evoca, con nostalgia y lúcido sufrimiento, la época dorada de la Europa de las primeras décadas del siglo XX: un mundo en rápida desintegración tras el advenimiento de las dictaduras nazi-fascistas y de la trágica explosión de las dos Guerras Mundiales. En este sentido, la inconfundible pintura figurativa de Ydañez trata de representar la época inmediatamente anterior al triunfo fatal de la barbarie de la guerra sobre la humanidad y la cultura. Si bien las obras de Ydañez, de factura tendencialmente bruta y grandilocuente, están caracterizadas generalmente por gruesas pinceladas impulsivas en blanco y negro y diferentes tonos de grises, en esta exposición se puede apreciar como la maestría pictórica del artista es capaz de expresarse también a través del uso del color y en dimensiones muy reducidas. Obras como, por ejemplo, Clase de gimnasia (24×48 cm, acrílico sobre caja, 2015) y otras son capaces de abrir ventanas simbólicas extraordinariamente intensas sobre el imaginario de la época, produciendo una tensión poderosa. También destacaría otras dos estupendas obras como Autopsia Ramón y Cajal (200×350 cm, acrílico sobre tela, 2014) y Saltadora (70×100 cm, acrílico sobre tela, 2015), sin duda una de mis favoritas de toda la muestra.

A tan sólo unos centenares de metros, y hasta el 31 de octubre, en la Twin Gallery se puede ver Corriente Alterna, la primera individual en Madrid de Gema Rupérez (Zaragoza, 1982). Personalmente, llevaba bastante tiempo esperando esta exposición. Concretamente, dos años. Esto es, desde que el cierre repentino de la galería AranaPoveda en 2013 impidió que se celebrara la personal de la artista zaragozana programada para finales de ese mismo año. Una pena, sin duda, tanto por la exposición que no pudo ser como por la suerte que le tocó finalmente a una de las galerías madrileñas más dinámicas e interesantes que estuvieron activas, durante más de un lustro en su caso, en la primera década de este siglo y que apostó por el trabajo de artistas de gran valor, como la misma Rupérez, Rosana Antolí, Grimanesa Amorós, Ulrika Andersson o Rebeca Menéndez, entre otros.

Volviendo a Corriente Alterna, en esta muestra Rupérez plasma, con su habitual tono irónico, delicado y a la vez espinoso, su interpretación subjetiva de la realidad actual. Respecto a obras que pudimos ver anteriormente en Madrid –pienso, por ejemplo, en la maravillosa instalación Amor de un solo sentido (2010, sillón, almohadón, tren eléctrico, vías y sacacorchos, medidas variables) que se expuso, en 2012, en la Sala de Arte Joven de Avenida de América– el discurso de la artista se hace ahora más crítico, evidenciando un desplazamiento poético desde temáticas personales e intimistas hacia cuestiones de carácter más social. También destacaría la acertada presencia, en el conjunto de la exposición, de dos tipologías de obras que en el pasado han sido menos trabajadas por la artista y que ahora tienen una merecida relevancia: la fotografía y el vídeo. Si bien todas las obras merecen atención, entre otras mencionaría especialmente In Albis (2015), impresión fotográfica de una imagen extraída del video homónimo (10′ 14”, también presente en la muestra), el vídeo Lapsus linguae (0′ 39”, 2015), la instalación Not found (pizarra y metal, medidas variables, 2015) y el díptico Vuelva usted mañana (vidrio templado, tiradores de turno, 80×60 cm c/u, 2015) que nos recuerda el siempre actual artículo homónimo que Mariano J. De Larra escribió hace casi dos cientos años. Una vez más, la obra de Rupérez seduce y estimula al espectador con su habitual elegancia, coherencia y economía de recursos plásticos. A todo esto se le añade un grado más de madurez que hace del trabajo más reciente de la artista una propuesta aún más sólida y creíble, en equilibrio entre la sutil provocación conceptual y la sugestión poética de los objetos intervenidos.

Para terminar estas notas de otoño, recordamos finalmente dos exposiciones de escultura, en mi opinión, imperdibles: Morfologías formales de Jorge Palacios en la galería Kreisler y Das Wilde Denken (Pensamiento Salvaje) del artista alemán Oliver Czarnetta en la galería Lucía Mendoza.

Es probable que cuando este artículo se publique la exposición de Jorge Palacios (Madrid, 1979) ya esté finalizada [clausura mañana día 16]. No obstante, al igual que en el caso de Maier, es una muestra que merece la pena mencionar por su destacado valor artístico. En la página web de la galería Kreisler se puede consultar el catálogo de la exposición. Morfologías formales se celebra en un 2015 que, además de ser el cincuenta aniversario de la galería Kreisler, está siendo para el artista español un año muy exitoso. Podemos afirmar que éste ha sido el año de su consagración internacional: ratificada por su exordio en Nueva York, donde acaba de empezar a colaborar con la Fridman Gallery tras exponer, la pasada primavera, la escultura pública Sketch in the air (seleccionada por Artnet como una de las diez obras de arte público más interesantes que ver en Manhattan) y la individual Convergences, en el espacio Steven Harris + Rees Roberts. Recomiendo encarecidamente seguir la pista de este artista, cuyas esculturas, de distintos formatos, son el fruto de una síntesis admirable entre la abstracción y el biomorfismo, la investigación teórica de las leyes de la naturaleza y la exploración casi obsesiva, a través de un oficio experto, de los límites plásticos de la madera en todas sus variantes.

Historiador de arte, filósofo y artista, Oliver Czarnetta (Birkensdorf, Düren, 1966) presenta en la galería Lucía Mendoza su primera individual en España, que se podrá ver hasta el 24 de octubre. Un adelanto de su trabajo se expuso en Madrid, de la mano de la misma galería, en la colectiva Contemporáneo (enero-febrero de 2015) y, hace pocas semanas, en la ya mencionada Summa Contemporary. Hilo conductor de la exposición es una tensión constante y paradójica entre, por un lado, la sublimación plástica de pulsiones del subconsciente, que se condensan, a través de una gestualidad espontánea, en formas que a menudo desbordan hacia el surrealismo, y, por otro lado, el empleo de recursos plásticos extremadamente complejos y desafiantes, que tratan de materializar lo invisible, la intuición, la pasión, el deseo, los estados de ánimo y las vivencias más profundas. Dichos recursos son materiales escultóricos, como el hormigón, el estaño, la resina o el bronce entre otros, cuyas características intrínsecas requieren un proceso muy laborioso y un esmerado dominio de la técnica y que a veces se combinan con objetos encontrados o materiales extremadamente frágiles, como el vidrio, el papel o la concha de caracol. Como escribe la propia Lucía Mendoza en la introducción del catálogo que se ha editado para la exposición: «Oliver Czarnetta consigue crear su propio lenguaje, su propio universo artístico a pesar o gracias a los conocimientos adquiridos. Su tratamiento de la estética del material pareciera recordar a Joseph Beuys aunque libre de todo elemento místico, político o mitológico».

Leer más

1 comentario

Apuntes otoñales sobre las exposiciones de Madrid | Nicola Mariani 19 octubre, 2015 at 10:55

[…] Con el artículo “Apuntes otoñales sobre las exposiciones de Madrid” sigue nuestra colaboración con la revista de arte contemporáneo Input Magazine. […]

Reply